26 de noviembre de 2012

El centenario del movimiento feminista, sin festejos y con escasa atención de los medios

Sociedad

El centenario del movimiento feminista, sin festejos y con escasa
atención de los medios
Agencias
La Habana 26-11-2012 - 4:16 pm.

'La falta de divulgación nos ha hecho mucho daño', dice una
historiadora. 'Suele pensarse que nos regalaron nuestros derechos y, por
ello, muchas no defienden lo que tienen'.

El centenario del movimiento feminista cubano transcurre en la Isla sin
celebraciones visibles y con escasa atención de los medios oficiales,
informa la agencia IPS.

"En este 100 aniversario, hace falta teñir la Isla de violeta", se quejó
el historiador Julio César González Pagés, en referencia al color que
distingue en el mundo al feminismo.

Actualmente no existen en Cuba organizaciones declaradas feministas,
aunque esa corriente de pensamiento cuenta con seguidores y se estudia
en universidades. La fecha "está pasando sin muchas glorias", lamentó el
académico, quien invitó a homenajear a las cubanas que en 1912 salieron
a luchar por sus derechos y a sus continuadoras.

En noviembre de ese año nació en La Habana el Partido Popular Feminista,
y ya en diciembre se fundaron el de Sufragistas Cubanas y el Nacional
Feminista, iniciando un movimiento político dirigido en primera
instancia a lograr el voto de las mujeres. Así, otras asociaciones con
ese carácter seguirían surgiendo.

La fuerza violeta desatada entonces perseveró hasta ganar el
reconocimiento legal de casi todas sus demandas como la ley de la Patria
Potestad, en 1917, y también la del Divorcio, en 1918, que convirtió a
Cuba en el primer país de Iberoamérica en permitirlo. Sin embargo, el
derecho al sufragio no se ejerció a plenitud hasta 1934, cuando la
mujeres pudieron ser elegibles y votantes.

"Desde mucho antes existía en el país un pensamiento por la emancipación
de las mujeres", aclaró González Pagés, coordinador de la Red
Iberoamericana y Africana de Masculinidades
(http://www.redmasculinidades.com/). "Pero fueron más visibles en 1912,
al agruparse en organizaciones feministas", especificó.

"Cuando nos apropiamos de esa filosofía, podemos luchar en busca de la
equidad y contra la violencia de género", amplió el activista durante la
realización este mes de una gira por ocho provincias para prevenir ese
flagelo.

Entre enero y marzo de este año, el académico y la cantante Rochy
Ameneiro ya habían liderado un periplo por 11 provincias cubanas, que
también cumplió acciones por la no violencia en la música. La gira,
titulada "Todas contracorriente", incluyó conciertos, talleres para
estudiantes de arte y la visita a lugares claves en la historia de las
cubanas.

Muchas que se declaran feministas valoraron en julio la creación de una
red nacional para conectar los esfuerzos de personas e instituciones por
la equidad de género. La idea surgió en un conversatorio convocado por
la Cátedra de Género y Comunicación Mirta Aguirre, del Instituto
Internacional de Periodismo José Martí.

De manera aislada, otras organizaciones, universidades, medios de
comunicación, blogs y espacios debatieron en lo que va del año sobre el
movimiento reivindicativo, que declinó después de 1939. Frente a las
polémicas sobre la fecha, la ensayista Teresa Díaz Canals apuesta a
crear un momento de "reflexión colectiva".

"Hay que llegar a acuerdos y aclarar que la historia de las mujeres no
es solo la de las feministas", dijo en entrevista con IPS. "No podemos
desechar de nuestra herencia a las 'mudas', a nuestras madres", añadió.
Para ella, muchas personas siguen enfrentando el patriarcado "desde el
silencio, sin hacer una declaración de fe o ganar una batalla".

El olvido nacional tiene capas más gruesas, que la escritora Inés María
Martiatu rasga sin temores para reivindicar a las afrocubanas.

"El desconocimiento del afrofeminismo en Cuba reduce la historia del
movimiento a una cierta etapa y pone énfasis en el protagonismo de las
blancas, de clase media y alta", remarcó.

"Excluyendo o minimizando a las negras y pobres, ese relato está
incompleto", dijo a IPS la autora, junto a Daysi Rubiera, de la
compilación Afrocubanas: historia, pensamientos y prácticas culturales,
publicada en 2011. Su situación y demandas han sido diferentes, apuntó.
Otras voces develan las luchas de las lesbianas por sus derechos.

En contra de esos olvidos, la investigadora Raquel Vinat de la Mata
dedicó muchos años de su vida a reconstruir la impronta femenina en el
siglo XIX. "Resulta doloroso que todavía no tengamos un libro sobre la
historia de la mujer", lamentó mientras acariciaba un volumen inédito
sobre biografías de cubanas descollantes en el devenir nacional.

"La falta de divulgación sobre el movimiento femenino cubano y de todas
sus acciones nos ha hecho mucho daño", aseveró la intelectual. "Suele
pensarse que nos regalaron nuestros derechos y, por ello, muchas no
defienden más lo que tienen", valoró la historiadora, quien observa "un
recrudecimiento del machismo" en la sociedad actual.

Las cubanas tienen iguales salarios que los hombres, acceso al aborto
legal y gratuito, licencia por maternidad y de paternidad compartida,
entre otros beneficios. Al finalizar 2011, las mujeres representaban el
43,3 por ciento del parlamento, ocupaban el 36,7 por ciento de los
puestos de dirección y el 61 por ciento de la matrícula universitaria.

Sin embargo, las trabajadoras afrontan una doble jornada al encargarse
mayormente de las labores domésticas, son minoría en los puestos de alta
remuneración económica y con poder de decisión y, entre otras
inequidades, persiste la violencia de género, aunque no se publican
estadísticas oficiales sobre su alcance.

Tras el declive de la primera oleada feminista, calificada de liberal,
su lucha decayó hasta reaparecer en el proceso que llevó al triunfo de
la Revolución de 1959.

Vinat de la Mata dice que fue una "revolución dentro de la revolución".

Esa frase definió la emancipación de la mujer dentro de las
transformaciones socialistas iniciadas entonces. En 1960, varias
organizaciones del país constituyeron la Federación de Mujeres Cubanas,
actualmente la única agrupación femenina legal, controlada por el Gobierno.

En 1993 surgió la Asociación de Mujeres Comunicadoras, por una
conciencia de género en los medios de comunicación, pero nunca recibió
el registro legal solicitado y fue cerrada en 1996.

"La conciencia feminista no solo debe partir de una organización, sino
de cada una de nosotras", propuso Vinat de la Mata. "A quienes lo somos
hoy nos ha costado trabajo abrirnos el camino", enfatizó al recordar la
estigmatización que recayó sobre el término hasta que en la década de
1980 comenzaron en Cuba los estudios de mujeres y género.

http://www.diariodecuba.com/cuba/14187-el-centenario-del-movimiento-feminista-sin-festejos-y-con-escasa-atencion-de-los-medios

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