7 de septiembre de 2009

Pánfilo: la tragedia de un cubano de a pie

Publicado el lunes, 09.07.09
Pánfilo: la tragedia de un cubano de a pie
Por WILFREDO CANCIO ISLA
wcancio@elnuevoherald.com

Juan Carlos González Marcos, alias Pánfilo, era quizás el más bullicioso
de los habituales que se reunían a beber en el Parque Villalón del
Vedado. Ahora, sin duda, es el más famoso, después de que irrumpiera en
una filmación para gritar que en Cuba hay hambre y luego fuera condenado
a dos años de cárcel por "peligrosidad social predelictiva''.

"Lo que nos hace falta es un poco de jama [comida en el argot popular],
que estamos en candela'', interrumpió en mayo González, de 48 años,
desplazando fuera de cámara al entrevistado que hablaba sobre el
reggaetón. "¡Graba! ¡Jama!''

Luego, por unos segundos, el entrevistado recobró la atención del
camarógrafo. Pero González volvió a la carga: "Hace falta comida, que
hay tremenda hambre. Te lo estoy diciendo Pánfilo en Cuba. ¡Comida!''

El video, de un minuto y veinte segundos, no tardó en lograr más 400,000
entradas en Youtube. Se popularizó en la televisión hispana de Miami,
escaló las portadas de revistas y páginas digitales, provocó parodias
anticastristas e innumerables artículos en la prensa independiente de la
isla y el extranjero, inspiró video clips y canciones y salpicó de humor
los comentarios sobre la deteriorada situación cubana.

Días después, en absoluta sobriedad, González apareció en otra filmación
retractándose de lo que había hecho. También aseguró que había sido
visitado por la policía y que estaba "en candela''. Un tercer video
trasmitido por el Canal 41-AmericaTeVé de Miami lo mostró ebrio,
bailando un rap en plena calle y asegurando que la policía se lo iba "a
llevar''.

Y se lo llevó. González fue detenido finalmente el 4 de agosto. Siete
días después, un tribunal municipal, en un juicio a puertas cerradas, lo
senteció a dos años. La figura de peligrosidad social predelictiva, con
antecedentes en los regímenes fascistas y comunistas del siglo XX, se ha
empleado tradicionalmente en Cuba desde la década de 1960, incluso
contra opositores políticos y activistas de derechos humanos.

"El hecho fue sorpresivo e inesperado, porque el protagonista no era un
disidente político ni una persona tratando de defender una posición o
ganar popularidad'', comentó el publicista Jorge Salcedo, residente en
Boston y promotor de la campaña internacional Jama y Libertad, en favor
de la libertad de González. "Las acciones no premeditadas son las que
generalmente logran mayor interés y capacidad de movilización entre la
gente''.

La represalia gubernamental motivó de inmediato la atención de
organizaciones de derechos humanos y animó la campaña que, según su
portal en la red (www.jamaylibertad.com), había alcanzado 663 firmas
hasta el pasado jueves. Entre sus firmantes figuran el filósofo español
Fernando Savater, el músico Paquito D'Rivera, la escritora Zoe Valdés y
la bloguera Yoani Sánchez. Los organizadores invitan a enviar donaciones
a la madre de González, Berta Marcos Fernández, a la siguiente
dirección: Calle Tercera #158 entre C y D, Vedado, Ciudad de La Habana,
Cuba.

"Creí que era importante solidarizarme con un hombre humilde que se ha
convertido en un símbolo de libertad'', manifestó D'Rivera desde Nueva
Jersey. "Pánfilo no habló de cambiar el gobierno, ni de democracia, sino
de una simple y fundamental preocupación del pueblo de Cuba: el hambre,
que es también hambre de libertad''.

González residía en una cuartería con su madre, una hermana y dos
hermanos, los únicos autorizados a asistir a su apresurado proceso
judicial. Fuentes de su vecindario le atribuyen dos hijos menores, que
no están bajo su abrigo. Ha sido imposible comprobar las versiones de
que fuera maquinista de la Marina Mercante y que en algún momento
perteneciera a las Tropas Especiales del Ministerio del Interior
(MININT). Un residente de su barrio dijo a El Nuevo Herald que recordaba
a González como trabajador en la Marina Mercante en los años 80, pero no
como miembro del MININT.

El cineasta salvadoreño Jorge Dalton, quien se sumó a la petición de
libertad, aseguró que González "ha sido toda la vida un ser inofensivo''.

Dalton, hijo del poeta y revolucionario salvadoreño Roque Dalton, llegó
con sus padres a La Habana a finales de 1967 y se mudó a la misma cuadra
de González.

"Tal vez fue el primer niño con quien jugué a las bolas y con quien me
fajé a los piñazos, pues siempre fue sanamente peleonero como todos a
esa edad, y siempre me ganaba a las bolas'', recordó Dalton, que vivió
en Cuba hasta 1993.

Ocho años después, en una visita a La Habana, Dalton y González se
reencontraron en el barrio.

"Armó un escándalo tremendo y en pocos minutos había decenas de personas
rodeándonos, casi llorando y con su voz rasgada me decía: 'Ese es mi
hermanito, coño' '', recordó Dalton.

Agregó Dalton que muchas de las cosas que decía González eran
exageradas, como que solía viajar en una inexistente limosina de Roque,
asesinado en el El Salvador por sus compañeros de guerrilla en 1975, a
días de cumplir 40 años.

"Pero todo era parte de ese cariño incomparable de los cubanos que hasta
dicen mentiras para demostrar que te quieren, por encima de todas las
cosas'', dijo Dalton.

La madre y los hermanos de González no quisieron hablar con El Nuevo
Herald. Según el periodista independiente Julio Aleaga Pesant, residente
en la misma barriada, la madre no quiere aceptar los donativos que se le
han enviado.

"Aunque la madre no quiere aceptar nada, se comenta que Pánfilo les ha
dicho que sí, que recojan los donativos, porque en definitiva él ya está
en 'el tanque' [la prisión]'', dijo Aleaga, quien aseguró que conoce a
la familia desde hace más de 10 años.

La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional
(CCDHRN) está siguiendo el caso y ha brindado asistencia legal a la
familia para la apelación del proceso, que pudiera derivar en un nuevo
juicio en semanas.

"Este es un caso de clara intencionalidad política y demuestra el temor
del régimen ante todo lo que pueda ser una demostración de inconformidad
callejera'', dijo Elizardo Sánchez, presidente de la CCDHRN. "La familia
está muy temerosa, porque hay mucha presión sobre ellos''.

Aleaga aseguró que se trata de gente muy humilde, pero correcta. Sus dos
hermanos son trabajadores por cuenta propia, dijo, y la hermana trabaja
en el sector turístico y es militante del Partido Comunista (PCC).

"Pánfilo era el menos discreto de los borrachos que cada tarde se
reunían en el parque frente al [teatro Amadeo] Roldán'', contó Aleaga.
"El alcohol le daba por gritar en plena calle, era un hombre fuera de
sus cabales que caminaba dando tumbos a grito limpio, y si la policía no
se lo llevaba era porque la gente del barrio mediaba para salvarlo del
arresto''.

Aleaga mostró su preocupación de que la campaña por la libertad de
González pudiera ser usada por la Seguridad del Estado para convertirla
en un operativo de inteligencia y descaracterizar luego al supuesto
héroe de los opositores.

Salcedo precisó que los organizadores de la campaña siempre tuvieron
claro que no estaban defendiendo a un opositor político, sino a otra
víctima de la represión gubernamental.

"En última instancia, él no está en la cárcel por dejar de trabajar en
los últimos años ni por ser un vago peligroso'', dijo. "Eso no importó
hasta que no se paró ante una cámara a ejercer su libertad de expresión''.

Pánfilo: la tragedia de un cubano de a pie - Cuba - El Nuevo Herald (7
September 2009)
http://www.elnuevoherald.com/noticias/america_latina/cuba/v-fullstory/story/537000.html

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