7 de septiembre de 2009

La solución de María

La solución de María
Lucas Garve, Fundación por la Libertad de Expresión

LA HABANA, Cuba, septiembre (www.cubanet.org) - María Valdés vive en su
apartamento, situado en la planta baja de un edificio centenario, en una
de las calles más céntricas de La Habana. Ella es una de los miles de
trabajadores por cuenta propia que en Cuba prestan servicios a la
población. Paga impuestos al Estado por practicar su profesión en su
casa. Es podóloga de mucha experiencia, y se dedica al cuidado de los
pies de sus pacientes.
Foto-de-Lucas-Garve

María, que padece de asma crónica, sobrevive en medio de las ruinas de
su apartamento. Desde el año 1967, el edificio amenaza con derrumbarse.
Poco a poco, la falta de mantenimiento, las construcciones ilegales de
los vecinos de los pisos superiores del inmueble, la desidia, las
lluvias traídas por los ciclones hicieron que las maderas se pudrieran y
provocaron que los pisos cedieran y las filtraciones se convirtieran en
saltos de agua sucia.

Cuando el centro de su apartamento se convirtió en un planetario a
través del cual se puede ver el cielo, María tuvo que buscar la solución
que el Instituto de la Vivienda no le daba. Cuando llovía el agua
inundaba su casa. Los trozos de los entrepisos y los desechos de los
indolentes vecinos de los altos caían sobre ella. Primero, María colocó
un latón como colector. Luego no bastó con esto.

Entonces llevó a la práctica una idea digna de un ingeniero. Consiguió
grandes bolsas de polietileno, cinta adhesiva, varios metros de
manguera, dos latones más y, con eso, fabricó un sistema de desagüe,
artesanal pero efectivo.

Ahora, cuando llueve, el agua que cae en el gran embudo de sacos de
polietileno va a parar a los latones y, por las mangueras, a manera de
cañerías, corre hacia la calle. Por lo menos el agua que cae no impide
que deje de atender a sus clientes.

Uno de los problemas más graves que sufre la población cubana es el de
los techos de sus viviendas. Según el censo de 2002, de las 3 millones
198 mil 850 viviendas del país, solamente 1 millón 576 mil 301 tienen
techo de placa. Del resto, 115 mil 848 son de madera y cartón; 791 mil
724 de fibrocemento; 169 mil 963 de guano y 27 mil 945 de otros tipos.
Lo que equivale a decir que poco más del 50 por ciento de fondo de
viviendas existente cuenta con techos poco apropiados que no deben
resistir 7 años más. ¿Cómo nos las arreglaremos los cubanos?
La búsqueda de soluciones individuales, como la de María, no constituye
una acción aislada. Hay que inventar o resolver, como sea. De lo
contrario, el destino será ir a dar con los huesos y algunos enseres a
un albergue colectivo, de donde nunca se sabe cuándo ni cómo se va a salir.

Cuba: La solución de María (7 September 2009)
http://www.cubanet.org/CNews/y09/Sept09/07_C_1.html

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