La deliciosa desvergüenza de un vividor
Publicado en 6 Septiembre 2009 Reinaldo Escobar Sin comentarios aún ...
Cuando una obra literaria nos hace reír, nos conmueve, nos provoca, nos
hace revelaciones y nos ata de principio a fin, merece pasar a la
categoría de lectura recomendable. Memorias de un guerrillero cubano
desconocido, escrito por Juan Juan Almeida y publicado por la editorial
española Espuela de Plata, pertenece a ese grupo de libros que uno se
enorgullece de regalar a los amigos.
Su autor no pretende trazar un parte aguas en la literatura ni jugar con
el tiempo o las personas gramaticales. Por momentos, nos parece que
estamos en presencia de una de esas guías para turistas que describen
las maravillas que uno debe visitar, o que uno es un intruso leyendo las
memorias de alguien que sólo estaba desahogándose; por momentos, parece
el informe redactado por un delator, la carta de un suicida, las
confidencias de un criminal que se confiesa.
Esta novela o "folletín", como ya le llaman sus detractores, no
pertenece al género policíaco aunque sus páginas están llenas de
policías y ladrones; el crimen narrado es el que se ha cometido contra
la inocencia de un pueblo. La víctima sonríe y goza y el culpable, que
ya se menciona desde la segunda línea de la primera página, resulta ser
el héroe de la tragedia.
Desde que leí La vida inútil de Pito Pérez (1938) del mexicano José
Rubén Romero, no me enfrentaba a un autor tan descarnado o mejor, tan
desvergonzado como este hedonista vividor de Juan Juan, al que no le da
ninguna pena contarnos sus fechorías, miserias, debilidades y recónditas
perversiones y que además tiene el infinito descaro de divertirse
invitándonos a ser su cómplice, justo en los instantes en que nos
disponíamos a ser su verdugo.
Muchos títulos podría tener este libro: "La historia me envidiará", "Don
Juan en el Gulag" o "Todo era mentira", pero el elegido es perfecto, ya
sabrán por qué.
La deliciosa desvergüenza de un vividor @ Desde aquí (6 September 2009)
http://vocescubanas.com/desdeaqui/2009/09/06/la-deliciosa-desverguenza-de-un-vividor/

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