19 de julio de 2010

No hay nada nuevo con Cuba

"No hay nada nuevo con Cuba"
Varios países de la UE creen que la excarcelación de disidentes no basta
para flexibilizar la Posición Común

RICARDO MARTÍNEZ DE RITUERTO - Bruselas - 19/07/2010

Los deseos del Gobierno español de que la Unión Europea acabe este año
con la Posición Común que desde 1996 condiciona las relaciones con La
Habana a una mejora de la situación de los derechos humanos en la isla
no tienen garantizado un final feliz. Países comunitarios críticos con
el castrismo (Alemania, Francia, República Checa o Suecia) y escaldados
por anteriores experiencias con Cuba no están convencidos de que la
anunciada liberación de medio centenar de presos políticos, de los que
11 han llegado ya a España, haga a La Habana acreedora de la
flexibilidad diplomática. "Nada ha cambiado", apunta una fuente
diplomática de uno de esos cuatro países.

La Posición Común solo puede ser modificada por unanimidad y esos cuatro
Gobiernos se significaron en el Consejo de Exteriores de la UE del mes
pasado en sus críticas al inmovilismo castrista y en defensa de mantener
un año más la Posición Común adoptada a instancias de un José María
Aznar que acababa de ganar las elecciones españolas de 1996.

Las relaciones de la Unión con Cuba fueron durante largos años lo que en
la jerga comunitaria se considera un "asunto hispano-español", un asunto
de interés para un país, en este caso España, que deja indiferentes a
los demás, que se dejan guiar por el país en cuestión. Aznar reclamó un
cambio de política con respecto a la seguida por Felipe González y lo
obtuvo. Exigió en 2003 sanciones en respuesta a los fusilamientos y
encarcelamientos de la Primavera Negra en Cuba y las consiguió. Pidió
José Luis Rodríguez Zapatero en 2005 el fin de las sanciones y las
sanciones se acabaron.

La UE hacía con Cuba lo que España decía. La ampliación de 2004
introdujo un inesperado factor en las relaciones de la UE con el
comunismo cubano. Ocho de los 10 nuevos socios conocían de primera mano
la experiencia comunista y entre ellos se significó de inmediato la
República Checa contra el castrismo. Madrid encontró en Praga la horma
de su zapato y de ahí las dificultades con la Posición Común que
Zapatero querría ver convertida en historia.

La República Checa estaba entre los socios que el mes pasado deseaban
prorrogar un año más la vigencia de la Posición Común, pero a instancias
de Miguel Ángel Moratinos, que prometía noticias positivas en la isla
como consecuencia de las negociaciones entre la Iglesia y el régimen, se
avino a dar un compás de espera y retornar sobre el asunto a la vuelta
del verano. Lo mismo hicieron Alemania, Francia y Suecia.

"Es pronto para sacar una conclusión", responde un portavoz oficial
checo a la pregunta de si la liberación de los presos hará cambiar a
Praga de criterio. La República Checa acaba de estrenar un Gobierno de
centro-derecha que vuelve a tener como responsable de Exteriores a Karel
Schwarzenberg, liberal a la vieja usanza y gran luchador anticomunista.
En mayo de 2005 el entonces senador Schwarzenberg fue expulsado sin
miramientos de La Habana tras reunirse con disidentes y las Damas de Blanco.

Otra fuente conocedora a fondo de la política checa ante La Habana
señala que "en Cuba queda mucho por hacer". "Como país comunista que
fuimos sabemos lo que es la represión y los presos políticos", explica.
"El apaciguamiento no es lo mejor. Hay que mantener la presión".

Suecia celebra las liberaciones conseguidas, si bien fuentes
diplomáticas suecas equiparan a un destierro el viaje a España de
algunos liberados. Estocolmo sigue la línea marcada por el comunicado de
Catherine Ashton, la responsable de la política exterior comunitaria:
aplausos al anuncio de la liberación de los presos, reclamación de una
rápida ejecución de la medida y deseo de que el diálogo "lleve a la
liberación de todos los presos políticos". "La liberación del medio
centenar quizá no sea suficiente", aventura la fuente. "Nada ha cambiado
en Cuba. No hay nada nuevo".

También la Alemania de Angela Merkel considera que el acuerdo entre
Iglesia y Estado en Cuba "es un paso en la buena dirección especialmente
tras tantos años sin hacer nada", según un diplomático germano. "La
cuestión es saber si es más de lo mismo", dice en referencia a la
tradición cubana de torear a la UE. "Hay que tener en cuenta la
larguísima frustración del Consejo con Cuba, donde nunca se han
conseguido resultados pese a hacer siempre lo que España pedía".

Los socios comunitarios esperan recibir información de primera mano de
Moratinos sobre sus conversaciones en La Habana, detalles que podrían
llegar en el Consejo de Ministros del próximo día 26, aunque no habrá de
momento pronunciamiento oficial. "Tenemos que examinarlo entre todos",
señala una fuente francesa. "Todavía es pronto para saber si el gesto de
La Habana es suficiente para modificar la Posición Común".

http://www.elpais.com/articulo/internacional/hay/nada/nuevo/Cuba/elpepiint/20100719elpepiint_4/Tes

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