21 de junio de 2013

Actualizar o cambiar?

¿Actualizar o cambiar?
Fernando Ravsberg
BBC Mundo, @ravsberg
Jueves, 20 de junio de 2013

El vicepresidente del Consejo de Ministros y artífice de las reformas
económicas, Marino Murillo, reclamó apostar por el crecimiento,
eliminando "todos los frenos que el modelo económico actual le pone al
desarrollo de las fuerzas productivas".
El problema es que la mayor de las trabas podría ser el propio modelo,
el cual establece unas relaciones de producción que entorpecen el
desarrollo económico del país, enlentecen los cambios, mediatizan las
reformas y crean malestar en la población.
Ese modelo socialista, establecido desde los tiempos de Stalin, produjo
en la isla los mismos resultados que en el resto de los países que lo
copiaron: crisis agrícolas, estancamiento industrial, desabastecimiento
y descontento ciudadano.
Murillo recordó que los padres teóricos del socialismo dijeron que en la
nueva sociedad es necesario nacionalizar "los medios fundamentales de
producción", algo que cuestiona un modelo en el que se estatizaron hasta
los puestos que vendían fritas en las calles.
Hoy cada transformación económica, por pequeña que sea, obliga a una
sucesión de cambios posteriores para ponerla en marcha. Es ahí cuando el
resto del modelo y sus defensores impiden que la reforma sea efectiva o
alcance sus mejores resultados.
El propio discurso oficial habla de "actualizar" el modelo cubano, pero
lo cierto es que les será muy difícil meter en medio de un rompecabezas
una pieza diferente sin alterar las que la rodean, produciendo un efecto
dominó que terminará transformando el conjunto.
El gobierno choca con esos obstáculos cada vez que intenta mover una
ficha. Cuando se decidió entregar las tierras en usufructo gratuito,
aparecieron los que en base a la "legalidad vigente" prohibieron a los
campesinos hacer sus casas en las fincas.
Semejante irracionalidad desalentó a muchos y obligó a otros a desviar
sus esfuerzos de la producción de alimentos para dedicarse al traslado
clandestino de materiales de construcción, con el fin de levantar una
casa escondida de las miradas indiscretas.
La agricultura tal vez sea el paradigma de la burocracia por su
masividad e ineficiencia pero está lejos de ser su única expresión. El
sistema de importación cubano es una verdadera joya burocrática, donde
los que menos poder de decisión tienen son los productores.

El discurso oficial habla de aumentar la productividad. ¿Implicará eso
un cambio de modelo?
Si una fábrica cubana quiere traer del extranjero una maquinaria,
necesita acudir a la empresa importadora que el Estado le asignó. Esta
"importadora" en realidad no importa nada, solo hace una licitación
entre las compañías extranjeras que existen en Cuba.
Son estas últimas las que en realidad salen a buscar el equipo al país
que lo produce, lo compran y lo traen a la isla. Pero el actual modelo
tiene terminantemente prohibido que el director de la fábrica cubana
contacte directamente con el importador extranjero.
Así que quien hace el pedido es un oficinista que sabe poco y nada de lo
que necesita la empresa y que, en el mejor de los casos, se guiará por
comprar lo más barato, lo cual en muchas ocasiones genera graves
problemas a los productores.
En el peor de los casos, estos "importadores estatales intermediarios"
se dejan comprar por los vendedores extranjeros para adquirir equipos
obsoletos o de mala calidad. Por estos días los tribunales cubanos
juzgan a clic decenas de implicados en este tipo de "negocios".
Esas "relaciones de producción" son las que hacen que el país tenga
equipos paralizados durante meses en espera de repuestos, mientras las
importadoras intermediarias del Estado se toman todo el tiempo del mundo
para decidirse a comprar.
La mayoría de los cubanos que conozco apoyan los cambios y quieren que
estos avancen con más rapidez y profundidad. Entre la gente común muy
pocos sienten nostalgia del viejo modelo, más hábil para establecer
prohibiciones que para satisfacer las necesidades materiales de la
población.
Pero estas relaciones de producción tienen aún seguidores en Cuba, son
los defensores del "socialismo real". Paradójicamente la mayoría de
ellos no viven la realidad de ese socialismo porque tienen prebendas que
les compensan sus "inconvenientes" cotidianos.
Hace poco un periodista cubano en un debate les recomendaba usar de vez
en cuando el autobús para darse un baño de pueblo. Cuando me lo contaron
recordé una pintada anarquista advirtiendo que "quien no vive como
piensa terminará pensando como vive".

Source: "¿Actualizar o cambiar? - BBC Mundo - Blogs" -
http://www.bbc.co.uk/mundo/blogs/2013/06/130620_blog_cuba_actualizar_cambiar.shtml

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