16 de agosto de 2010

Represión a granel

Represión a granel
Miguel Iturria Savón

LA HABANA, Cuba, agosto (www.cubanet.org) - Desde el silencio, la
impunidad y con el mismo desprecio por los activistas que promueven los
derechos humanos en Cuba, la policía política activó las detenciones y
amenazas en La Habana y otras ciudades del país, entre el 10 de julio y
el 12 de agosto, lo cual coincidió con el reinicio de las actividades
del ex presidente Fidel Castro y la celebración oficial de su cumpleaños
84, el pasado viernes 13.

Como la prensa es zona de encuentros entre el mundo real y el diseñado
por los ideólogos del poder, bastaría cotejar el periódico Granma y los
medios oficiales que despliegan el vedetismo del tirano en la isla, con
CubaNet y otras páginas del exilio, que reportan el acontecer diario
desde las fuentes alternativas, sin censuras ni verdades a medias.

Para ilustrar la represión valen algunos ejemplos de detenciones,
amenazas a domicilio y en estaciones policiales, golpizas tras las
rejas, "conversaciones persuasivas" en oficinas del "aparato",
declaraciones, denuncias escritas y exabruptos inusuales, como el
coronel Samper ante Alfredo Guillaume (82 años), a quien le dijo: "no
vale la pena gastar una bala contigo, pero nos ahorraría recursos".

Un Informe fechado el 26 de julio y firmado por Joel Lázaro Carbonell
Guilar, líder del grupo de derechos humanos Cubanos Libres, ilustra con
nombres y apellidos las recientes violaciones de los artículos 3, 9 y 20
de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y los artículos 9
(inciso a), 58 y 59 de la Constitución Cubana. Según el activista: "se
trata de actos de genocidio y torturas contra miembros de la sociedad
civil, victimas de detenciones, amenazas, maltratos, secuestros en la
vía pública y asedios por turbas organizadas por la policía política".
Agrega que "los hechos quedan impunes y no se reparan los daños a los
perjudicados".

Joel Lázaro Guilar cita al respecto los casos de Lilvio Fernández Luis,
líder de la organización Comisión Martiana, trasladado desde su casa al
cuartel de Villa Maristas; Alfredo Fernández Silva, presidente del
Partido 30 de noviembre, sacado a la fuerza de su hogar y soltado 10
horas después en un sitio alejado; Juana M. Oquendo Gómez, ejecutiva del
Partido Liberal Ortodoxo, detenida y amenazada ante su hijo, al cual
detuvieron para coaccionarla, y el secuestro del anciano Alfredo Guillaume.

Las detenciones ganaron intensidad el 12 de julio, ante la evocación del
hundimiento del remolcador "13 de marzo"; los días previos al acto por
el 26 de julio, celebrado en Santa Clara; se incrementaron el 5 de
agosto por el Maleconazo (1994) y el 12 de agosto, como regalo del
Ministerio del Interior a Fidel Castro en su cumpleaños 84 (13 de
agosto). Los activistas calculan en más de 100 las detenciones del 5 de
agosto.

A Ricardo Medina, teólogo y representante de la Iglesia católica
liberal, lo detuvieron el 4 de agosto junto al activista Hugo Damián en
la terminal de ómnibus de Pinar del Rio, donde fue a saludar al laico
Dagoberto Valdés. Hasta allí se trasladó un oficial de Seguridad del
Estado con el expediente de Ricardo, quien fue liberado dos días después.

Las detenciones en julio en el Malecón de la Habana, y el 5 de agosto en
el parque de Calzada y K del Vedado, arrojan nombres de periodistas y
bibliotecarios independientes que amplía el listado de opositores
interrogados en Santa Clara, Holguín y Guantánamo.

El asedio contra los defensores de los derechos humanos a mediados de
julio y agosto coincidió con la liberación de una veintena de
prisioneros de conciencia, y con el protagonismo mediático de Fidel
Castro, quien retoma las riendas ideológicas del régimen y anuncia
catástrofes universales.

http://www.cubanet.org/CNews/year2010/agosto2010/16_C_2.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario