'El Gobierno ya ni siquiera puede garantizar un funeral digno para este
pueblo'
JORGE ENRIQUE RODRÍGUEZ | La Habana | 24 Oct 2015 - 12:55 am.
Ni capillas, ni flores. Es duro morirse en Cuba.
En la madrugada del pasado 20 de octubre familiares de la ciudadana
Susana Redondo Mazorra, anciana de 93 años que falleció en su domicilio,
se dispusieron a iniciar los trámites para su velatorio y posterior
enterramiento. Al personarse en la funeraria que le correspondía,
ubicada en Zapata y 2, en el municipio Plaza, los funcionarios les
notificaron que en ese momento "no tenían capacidad de capillas para
velar a la fallecida".
Tras varias gestiones telefónicas, los funcionarios avisaron a Raiko
Camejo y Leonel Rodríguez, nietos de la ciudadana, que "los únicos
territorios disponibles" eran Guanabacoa y Playa. La otra opción era
velarla en el propio domicilio. "Nosotros le enviaríamos el ataúd, y
después un coche fúnebre y dos taxis para la hora que dispongan de su
enterramiento"; les dijeron.
La gestión para adquirir las coronas de flores, en la floristería
ubicada en 25 y 10, en el Vedado, también sería infructuosa: "no tenemos
los aros para la confección de las coronas", les comunicaron los
trabajadores de este centro.
"Recuerdo cuando mi hermano murió hace cuatro años; dijeron que no
tenían los dichosos aros para hacer las coronas"; recuerda Luis Herrera,
vecino de Habana Vieja. "Nos explicaron que los reciclaban del
cementerio, pero que el camión que los recogía estaba roto. Sin embargo,
por el doble y a 5 cuc, cuadramos par de coronas".
La administración de la Empresa de Servicios Necrológicos de Plaza
explicó que "la problemática es que esta floristería abastece a todas
las funerarias de la provincia". Es una afirmación que contrasta con la
realidad, pues en casi todos los municipios y cercanas a las funerarias,
existen floristerías que en teoría prestan el servicio. Sobre la venta
"por la izquierda" y el reciclaje de los aros, negaron hacer declaraciones.
Alexis Aportela, vecino del Cerro, narra que cuando falleció su madre
tampoco había coronas en la floristería de Infanta, en las cercanías de
la funeraria La Nacional, donde les correspondía velarla.
"Tuvimos que ir a buscarlas a Playa, pagándolas a 5 cuc, y en una guagua
de la calle porque el dinero no nos alcanzaba ya. Recuerdo la vergüenza
de la gente mirándonos a mi hermano y a mí con par de coronas cada uno
en un P4".
"Y el cementerio es harina de otro costal", agrega Cuca Palacios.
"Aquello tiene un aspecto cada día más depauperado. Apenas se ven los
arreglos florales sobre las tumbas, un hecho que el Gobierno justifica
con 'el robo de inescrupulosos'. La mala calidad de los ataúdes y el
escaso mantenimiento, le otorgan un aspecto de fosa común al último
descanso de la gente; hay que verlo para creerlo".
Mercedes Camejo, una de las hijas de Susana Mazorra, dijo que no
perdonará que haya tenido que velar a su madre "en la habitación donde
murió, y sin flores".
"Por la mañana tuvimos que comprar dos míseros ramos a 50 pesos cada
uno, y frente al propio cementerio. Este Gobierno ya ni siquiera puede
garantizar un funeral digno para la gente de este pueblo"; concluyó.
En medio del dolor, agravado por una circunstancia que resulta "inaudita
e imperdonable" para cualquier Gobierno que "apenas puede enterrar a sus
muertos", familiares y vecinos se preguntan "si tiene caso morirse en Cuba".
Source: 'El Gobierno ya ni siquiera puede garantizar un funeral digno
para este pueblo' | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1445640947_17679.html
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