29 de diciembre de 2011

Tentación dinástica

Tentación dinástica
Jueves, Diciembre 29, 2011 | Por Jorge Olivera Castillo

LA HABANA, Cuba, diciembre, www.cubanet.org -No dudo que desde hace
mucho tiempo exista el croquis para montar, en el futuro mediato, una
sucesión dinástica en Cuba que supere el mandato de Fidel y Raúl.

Quizás los regentes del manicomio coreano, le hayan pasado la fórmula a
sus pares de la Isla.

En este caso solo cambiaría el parentesco de los encartados. La puesta
en escena de este nuevo capítulo de la farsa invitaría a olvidarse de un
tránsito hacia una democracia con todos sus atributos y a salvo de los
dictados de otro equipo, esta vez formado por oligarcas castrenses sin
los rezagos del marxismo-leninismo, en perfecta armonía con el capital
transnacional y un poco más selectivos y sofisticados a la hora de
aplicar la mano dura contra sus críticos.

Ese podría ser uno de los fines de quienes van construyendo un imperio
patrimonial dentro del país y en el extranjero con el objetivo de tener
el suficiente poder a la "hora de los mameyes", o sea el momento en que
desaparezcan del escenario político los principales referentes del
autodenominado liderazgo histórico de la revolución.

No es descaminado detenerse en estas hipótesis, que podrían sonar huecas
únicamente en los oídos de quienes subestiman la voluntad de una clase
política con Stalin en el subconsciente, Mao Tse Tung en el corazón y la
estatua de Hitler dentro de una bóveda clandestina.

El poder crea adicción. Lo ocurrido en Cuba lo demuestra con creces y
los hechos corroboran que al menos por acá no habrá espacio para
excepciones.

La familia tratará de conservar su protagonismo por diversos medios,
incluso mediante la fuerza bruta, si es que el jarabe de los cambios
económicos no surte el efecto deseado y la situación social toma el
camino de la anarquía.

Si los Kim en Pyongyang pudieron, ¿como los Castro van a renunciar a la
mantención de su huella en una futura república, tal vez sin el amparo
de un partido único, pero bajo la cobertura de un pragmatismo
multifacético y adaptable al escenario menos pensado?

En el Caribe insular va a ser difícil, no totalmente imposible, que la
saga de los Castro se perpetúe en la máxima dirección política de la
nación. Ganas no les faltarán a los mandamases criollos, pero esta vez
el deseo choca con obstáculos considerables.

A falta de una reproducción exacta del modelo de sucesión
parentesco-generacional como el ocurrido en la nación asiática, pudieran
persistir los intentos de adaptaciones que al menos tengan un parecido
remoto con el sistema creado en 1948 por el fenecido Kim Il Sung.

Hay quienes alegan que un mandato de Alejandro Castro Espín sería un
bálsamo comparado con sus antecesores, su tío Fidel primero y su padre
Raúl después.

Me sumo a los que quisieran algo más sano. Más allá del fatídico
apellido con su carga de efectos contraproducentes, al pensar en la
triste situación de millones de cubanos a causa de los caprichos de un
liderazgo irresponsable y corrupto, es necesario borrar la marca de un
linaje que se ha servido y se sirve del país como si fuera su hacienda
particular.

Refundar el país requiere de nuevos rostros. Personas capaces y sin los
estigmas de haber sido abiertamente cómplices de un gran fraude. Se
debería marcar la diferencia. Ante la dimensión del desafío no se le
puede dar cabida a un mal comienzo.

La salida en falso en una carrera que, por la lejanía de la meta, es sin
dudas una maratón, equivaldría perder la oportunidad del triunfo. La vía
a recorrer es cuesta arriba y pedregosa. Un traspié inicial podría
convertirse en un accidente mortal.

oliverajorge75@yahoo.com

http://www.cubanet.org/articulos/tentacion-dinastica/

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