15 de febrero de 2014

El miedo a Manuel

Voz de voces: El miedo a Manuel
En Cuesta Morúa la seguridad del estado tiene a un adversario muy
difícil. Posiblemente, el más difícil, con un pensamiento estructural,
organizado y dinámico, sereno y mejor preparado que sus represores, es
un verdadero peligro
viernes, febrero 14, 2014 | CubaNet
Por Ramón Colás

La detención arbitraria contra Manuel Cuesta Morúa, horas antes de
iniciarse en La Habana la Cumbre de la CELAC los días veinte y ocho y
veinte y nueve de enero, del presente año, revelaba el temor de las
autoridades cubanas al argumento racional y cívico del opositor
socialdemócrata. Pocas veces, en la larga historia represiva del
régimen, se maniobró con tanta vileza y, hasta con subterfugios
escatológicos, para retener a un activista e imponerle después, una
serie de restricciones a su ya limitada libertad de acción dentro del país.

Esa detención es una noticia repetida y a nadie sorprende. Una sociedad
sitiada, como la cubana, acostumbra a violar los derechos civiles de sus
ciudadanos sistemáticamente y actúa con alevosía cuando el opositor
reúne las cualidades de Manuel.

En Cuesta Morúa la seguridad del estado tiene a un adversario muy
difícil. Posiblemente, el más difícil si tomamos en cuenta su
ilustración, la ubicación ideológica desde donde trata de edificar un
orden democrático para todos los cubanos, el origen racial y sobre todo
porque es inteligente. Un hombre estudioso del proceso histórico en la
isla, analista de eventos similares en otras regiones del mundo,
constructor sobre las ruinas de la desesperanza para un Nuevo País, con
un pensamiento estructural, organizado y dinámico, sereno y mejor
preparado que sus represores, es un verdadero peligro.

Y donde mejor Cuesta Morúa expone ese talante es en sus viajes
internacionales. Fuera de Cuba se hacen lecturas diferentes a la
situación interna de la isla. El auditorio que escucha al opositor sabe
de inmediato que está frente a una persona con capacidad para compartir
el destino de una transición si esta fuera posible ahora mismo. Templado
y con educación de las formas para manejarse en escenarios complejos,
sabe interpretar los pragmatismos políticos y es un arquitecto de
alianzas estratégicas para consensuar una agenda que lleve el cambio a
Cuba. Digámoslo con tranquilidad y orgullo Cuesta Morúa sabe mucho de la
alta política. No porque le explique sino porque la hace.

Lo extraño, se dijo antes, no es que haya sido detenido, sino que le
prohíban viajar al exterior y le acusen de atentar contra la paz
internacional. Lo primero ha sido explicitado. Lo segundo es motivo de
risa. ¿A qué paz internacional puede un simple opositor desde Cuba
atentar? No valen respuestas porque no las hay.

No es posible entender, en toda su complejidad, matices y
contradicciones, la realidad de Cuba sin la opinión de este político e
intelectual opositor. Y el régimen sabe que la izquierda europea o de
otras regiones del mundo le presta atención al discurso de Manuel porque
es moderno y ordenado en sus razonamientos. No es excluyente, ni
extremista y supone una suerte de alternativa al proyecto de nación
inconcluso por la irrupción de Fidel Castro en el escenario de la isla
en 1959. Esas fortalezas de integridad y sabiduría son catadas a primera
vista y ganan adepto incondicionales en cualquier parte fuera de la isla.

Una campaña solidaria con los oposicionistas cubanos no puede ignorar a
Manuel Cesta Morúa porque sin su voz estará incompleta la sinfonía
democrática que todos los cubanos se empeñan en cimentar.oz de voces:El
miedo a Manuel

La detención arbitraria contra Manuel Cuesta Morúa, horas antes de
iniciarse en La Habana la Cumbre de la CELAC los días veinte y ocho y
veinte y nueve de enero, del presente año, revelaba el temor de las
autoridades cubanas al argumento racional y cívico del opositor
socialdemócrata. Pocas veces, en la larga historia represiva del
régimen, se maniobró con tanta vileza y, hasta con subterfugios
escatológicos, para retener a un activista e imponerle después, una
serie de restricciones a su ya limitada libertad de acción dentro del país.

Esa detención es una noticia repetida y a nadie sorprende. Una sociedad
sitiada, como la cubana, acostumbra a violar los derechos civiles de sus
ciudadanos sistemáticamente y actúa con alevosía cuando el opositor
reúne las cualidades de Manuel.

En Cuesta Morúa la seguridad del estado tiene a un adversario muy
difícil. Posiblemente, el más difícil si tomamos en cuenta su
ilustración, la ubicación ideológica desde donde trata de edificar un
orden democrático para todos los cubanos, el origen racial y sobre todo
porque es inteligente. Un hombre estudioso del proceso histórico en la
isla, analista de eventos similares en otras regiones del mundo,
constructor sobre las ruinas de la desesperanza para un Nuevo País, con
un pensamiento estructural, organizado y dinámico, sereno y mejor
preparado que sus represores, es un verdadero peligro.

Y donde mejor Cuesta Morúa expone ese talante es en sus viajes
internacionales. Fuera de Cuba se hacen lecturas diferentes a la
situación interna de la isla. El auditorio que escucha al opositor sabe
de inmediato que está frente a una persona con capacidad para compartir
el destino de una transición si esta fuera posible ahora mismo. Templado
y con educación de las formas para manejarse en escenarios complejos,
sabe interpretar los pragmatismos políticos y es un arquitecto de
alianzas estratégicas para consensuar una agenda que lleve el cambio a
Cuba. Digámoslo con tranquilidad y orgullo Cuesta Morúa sabe mucho de la
alta política. No porque le explique sino porque la hace.

Lo extraño, se dijo antes, no es que haya sido detenido, sino que le
prohíban viajar al exterior y le acusen de atentar contra la paz
internacional. Lo primero ha sido explicitado. Lo segundo es motivo de
risa. ¿A qué paz internacional puede un simple opositor desde Cuba
atentar? No valen respuestas porque no las hay.

No es posible entender, en toda su complejidad, matices y
contradicciones, la realidad de Cuba sin la opinión de este político e
intelectual opositor. Y el régimen sabe que la izquierda europea o de
otras regiones del mundo le presta atención al discurso de Manuel porque
es moderno y ordenado en sus razonamientos. No es excluyente, ni
extremista y supone una suerte de alternativa al proyecto de nación
inconcluso por la irrupción de Fidel Castro en el escenario de la isla
en 1959. Esas fortalezas de integridad y sabiduría son catadas a primera
vista y ganan adepto incondicionales en cualquier parte fuera de la isla.

Una campaña solidaria con los oposicionistas cubanos no puede ignorar a
Manuel Cesta Morúa porque sin su voz estará incompleta la sinfonía
democrática que todos los cubanos se empeñan en cimentar.

Voz de voces es el blog de Ramón Colás, co-fundador del Proyecto de
Bibliotecas Independientes de Cuba. Ha escrito para periódicos de
Estados Unidos, España, Suecia y la República Checa.

Source: Voz de voces: El miedo a Manuel | Cubanet -
http://www.cubanet.org/blogs/voz-de-voces-el-miedo-a-manuel/

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