12 de mayo de 2017

Las ‘arañas’, el transporte de la necesidad y la diversión en los campos cubanos

Las 'arañas', el transporte de la necesidad y la diversión en los campos
cubanos
BERTHA K. GUILLÉN, Candelaria | Mayo 12, 2017

Resuenan las herraduras contra el asfalto y saltan algunas chispas. Los
conductores de las dos arañas se sienten como líderes de una cuadriga en
el Coliseo romano. Es la hora de la carrera y de la diversión sobre un
vehículo usado para el trabajo, el traslado y las apuestas en los campos
cubanos.

Arnaldo cuidó y preparó a El Invencible desde que nació. "Vi que iba a
ser un vencedor y no me ha defraudado", cuenta con orgullo mientras pasa
la mano por el lomo del animal. "Este caballo me ha dado los mejores
momentos de mi vida", comenta a 14ymedio. "La placa de la casa la pude
hacer con el dinero que gané en las carreras".

Cada fin de semana, el orondo propietario viaja hasta cerca del poblado
de Las Tecas en San Cristóbal, Artemisa, para participar en los topes.
"Al principio era como un juego, pero esto se ha convertido en lo más
importante que hago ahora mismo", cuenta.

En los enormes altavoces que llevan algunos carromatos, resuenan las
rancheras y los corridos mexicanos. Familias enteras vienen para ver a
los caballos en plena acción, lo que atrae a vendedores con todo tipo de
ofertas, desde algodón azucarado hasta panes con lechón. El ron también
protagoniza parte de la jornada.

Las arañas han evitado que el guajiro cubano se quede en la inmovilidad
a la que obliga el colapso del transporte. En estos ligeros vehículos
tirados por caballos se traslada la mensajería, las mercancías para el
mercado informal, los enfermos a los hospitales y los niños a las escuelas.

La Isla está surcada por miles de imaginarias hebras que tejen
diariamente las arañitas, como cariñosamente también se las llama. "Una
araña es para un guajiro como parte de su familia, de ella depende que
coma y que no se le pudran los alimentos en los campos", reitera Arnaldo.

Artemisa, una provincia con profundas raíces agrícolas, es la meca de
las arañas. Aquí se le rinde culto a ese rústico medio de
transportación. Hasta el punto de ser uno de los lugares de la Isla
donde más sofisticadas se han vuelto las carreras que ya cuentan con una
legión de seguidores.

En Artemisa se han documentado 3.116 vehículos de tracción animal,
empleados para la carga de materias primas, desechos, productos
alimenticios, transporte de pasajeros o el disfrute personal de sus
propietarios, según datos oficiales.

Esta cifra va en aumento, sobre todo en zonas de campo como Candelaria,
Bahía Honda, Güira de Melena y San Cristóbal.

"Vengo desde hace años y se pasa muy bien los fines de semana", cuenta
Roberto, un militar jubilado que siempre soñó con ver "una carrera de
verdad". Cuando era niño su padre le contaba los detalles del mítico
Hipódromo Oriental Park, de Marianao, en La Habana, cerrado desde 1967.

Recientemente, el embajador de Cuba en Estados Unidos, José Ramón
Cabañas, fue invitado al Kentucky Derby, la prestigiosa cita hípica
norteamericana que tiene muchos admiradores en la Isla. El funcionario
definió el momento como "un intercambio productivo con líderes de
negocios, funcionarios y cubanoamericanos".

Los elevados precios de otras opciones recreativas también motivan a
muchos a tener un rato de ocio en la carretera mientras ven a su araña
preferida correr contra otras. Alrededor de varias cafeterías privadas
de la zona se reúnen caballiteros, como se le dice a los corredores, y
un público fiel que aplaude y grita.

Los ánimos suben de temperatura en algunas ocasiones y no faltan las
broncas, aunque muchos artemiseños de la zona se quejan fundamentalmente
de la congestión en las carreteras y de los peligros para el tránsito de
vehículos.

"Hay que apartarse hasta que pase esta locura", advierte Adriana, vecina
de uno de los puntos más concurridos de carreras de arañas. Rara vez la
policía aparece por el lugar y el poco orden que existe en el evento lo
pone el interés de que todo salga bien para que no se pierdan las apuestas.

Pero no es solo diversión o necesidad lo que mueve a estos vehículos.
Raúl Martínez goza de gran prestigio entre los arañeros de la zona, pues
se ocupa de la organización de las peregrinaciones de estos vehículos
hasta el Santuario de San Lázaro en el vecino poblado El Rincón cada 17
de diciembre.

Martínez acoge en su casa a los arañeros que vienen desde los Remates de
Guane. Le brinda descanso y alimentos a los animales para continuar el
viaje intercalando la travesía por carretera y cerca de la línea de
ferrocarril.

"En realidad no sé cuándo comenzó la tradición, si tuviera carro no
hacía la travesía en araña, pero es lo que hay".

"Como no tenemos un rodeo dónde agruparnos, nos reunimos en Las Tecas y
ahí corremos los caballos y fiestamos un poco, luego regresamos topando
los caballos a ver cuál es el mejor", cuenta Alejandro, otro de los
arañeros.

El joven describe la construcción de una araña como "fácil". Se
necesitan "ruedas de moto, un par de sillas plásticas de esas de las
escuelas, y enganches ligeros, para que no se formen cajones de aire y
el caballo pueda avanzar más fácil".

Algunos prefieren hacer un trabajo más fino y ponen asientos de madera
bien tallada con letreros, equipos de música con baterías y adornos
llamativos. La mayoría de los corredores tiene dos arañas, una para
trabajar y otra "para salir".

Los caballos llegan a alcanzar más de 40 kilómetros por hora en tramos
que pueden variar aproximadamente desde los cinco y hasta los 20 kilómetros.

"Las quejas sobre estas carreras aumentan cada semana", asegura una
funcionaria del Poder Popular en San Cristóbal que prefirió el
anonimato. "Sabemos que es imposible transitar por la carretera central
en los horarios en que salen de Las Tecas, estamos haciendo lo posible
por eliminar esta situación", explicó a 14ymedio.

Entre 2010 y 2014 se registraron en Cuba 2.093 accidentes de tránsito en
los que estuvieron involucrados vehículos tirados por animales en los
que perdieron la vida 84 personas y otras 1.805 resultaron lesionadas.

Alejandro asegura que "las carreras de Las Tecas son por diversión,
aunque siempre hay un loco que apuesta algo". Pero cerca del joven, otro
parroquiano asegura que las que se realizan en la autopista en el tramo
de Bauta-Caimito han llegado a tener apuestas hasta de 20.000 pesos.
"Todo depende de la fama que haya alcanzado el caballo en otras carreras".

Source: Las 'arañas', el transporte de la necesidad y la diversión en
los campos cubanos -
http://www.14ymedio.com/reportajes/transporte-necesidad-diversion-campos-cubanos_0_2216178365.html

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