Aleaga Pesant (PD)
LA HABANA, Cuba, julio (www.cubanet.org) - El camello, engendro del
transporte urbano durante más de 15 años, martirizó como nadie a los
capitalinos, e hizo las delicias de los turistas. Ahora, vuelve a
planear sobre la capital porque el sistema de transporte público falla,
¡y de que manera!.
En la parada de ómnibus del P-2 (Cotorro- Vedado), en Avenida de los
Presidentes y Calle 3ra, la muchedumbre esperó durante 35 minutos. A las
3 y 30 de la tarde llegaron tres ómnibus de la ruta con segundos de
diferencia. A diferencia de las viejas películas de piratas de Errol
Flynn, no hubo que dar la orden de ¡al abordaje!. En cuanto se acerco el
camello al contén, cientos de personas se abalanzaron sobre sus jorobas.
Muchos no pagaron, otros le entregaron disciplinadamente el pasaje al
chofer.
En dos minutos el autobús se puso en marcha nuevamente y enfiló por las
calles de La Habana hacia el sureste.
Según fuentes oficiales, luego de la bonanza de los años 2007 y 2008,
debido a la entrada de ómnibus chinos y bielorrusos, actualmente hay
menos vehículos. Eso se traduce en menos viajes. La mayor afectación se
encuentra en los ómnibus articulados, columna vertebral del sistema y
garantía del movimiento del 65 % del pasaje capitalino.
A pesar de ello, el nivel de transportación de pasajeros se mantiene en
el millón de personas diarias.
Según uno de los periódicos oficiales de circulación nacional, las
indisciplinas reiteradas de los conductores, la violación de las
frecuencias establecidas entre los ómnibus, el maltrato al público y
guaguas sucias, entre otras causas, contribuyen a acrecentar la imagen
de deterioro de la calidad del servicio. Para el ciudadano común,
resulta insuficiente la presencia de los inspectores, que pueden y deben
desempeñar un papel activo en el control de los ómnibus y en el apoyo a
los pasajeros. "Los inspectores no dan abasto para todas las paradas, y
se priorizan las más complejas" -expresó Carlos González, funcionario
de la Dirección Provincial de Transporte en Ciudad de la Habana.
Para aliviar la nueva crisis del transporte citadino se reactiva el
Grupo Estatal de Transportación Alternativa (GETA), conocido como "los
amarillos", una opción para paliar la crisis del transporte creada a
mediados de la década del 90 del siglo XX. Se activaron siete nuevos
"puntos críticos" para enfrentar el problema, además de los 53
existentes en la Ciudad de La Habana.
Otra solución es utilizar los ómnibus pertenecientes a las empresas
estatales Transmetro y Escolares (con un plan de recaudación) cuando
estos carros realicen el viaje de retorno. Para asentar la propuesta se
les agregó banderolas a esos autobuses, y así serán identificadas a
través de las rutas por donde transiten.
El año 2010 sigue demostrando su singularidad. Quizás la vuelta de los
"camellos" sea otra de sus características.
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