10 de julio de 2010

Cuba: el destierro como triunfo

Cuba: el destierro como triunfo
EDITORIAL
Los disidentes que serán excarcelados en los próximos días y meses –si
los Castro cumplen su promesa– no podrán seguir siendo lo que eran:
cubanos que viven en Cuba y protestan contra su gobierno.
2010-07-09

Ya tenemos los extraordinarios resultados de años de pleitesía del
ministro Moratinos a la tiranía castrista: el injusto e inhumano
encarcelamiento de decenas de personas por manifestarse en contra de la
dictadura se transformará, en algunos casos, en el destierro; los demás
seguirán entre rejas.

Aunque siempre sea motivo de alegría que un preso de conciencia salga de
las cárceles cubanas, no parece que estemos ante nada más que una
operación de propaganda. No hay que olvidar que todos ellos, y algunos
más, eran personas libres –todo lo libre que se puede ser en Cuba– antes
de 2003. Ni siquiera hemos vuelto a la situación de entonces, pues no
todos ellos han sido liberados. Creerse que esto es un "avance" es de
una ingenuidad tal que resulta difícil de creer en un político
profesional. Y, sin embargo, eso es lo que nos intentan vender los
socialistas.

Para Elena Valenciano, secretaria de Política Internacional y
Cooperación del PSOE, el destierro de cinco presos políticos cubanos
demuestra que Moratinos tiene razón en su política de claudicación ante
los Castro. El argumento es difícil de seguir. Moratinos no ha
conseguido su objetivo desde que está en el cargo; después de seis años,
ha terminado la presidencia europea de España sin que haya logrado
romper la posición común de la UE frente a Cuba. Así pues, esta
"liberación" se ha conseguido estando vigente esa política. Aún si nos
creyéramos el cuento de que esto es algo más que una operación cosmética
por parte de un régimen que no tiene intención alguna de cambiar de
rumbo, ¿qué motivos hay para cambiar una política que ha logrado este
"éxito"?

Al régimen le viene sin duda muy bien este movimiento: no pierde nada,
pues mantiene la condena a sus disidentes limitándose sólo a cambiar su
castigo; mientras, en España y otros países, se vende la imagen de que
está dispuesto a cambiar. Coste, cero; la rentabilidad dependerá del
entusiasmo con que se venda esta operación de propaganda, que en el
Gobierno y sus terminales mediáticas será mucho.

Sin embargo, los disidentes que serán excarcelados en los próximos días
y meses –si los Castro cumplen su promesa– no podrán seguir siendo lo
que eran: cubanos que viven en Cuba y protestan contra su gobierno. Se
convertirán en exiliados, en lo que la izquierda más miserable y
rastrera califica de "gusanos". La dictadura comunista a la que apoya el
líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, se habrá librado de su incómoda
presencia y, encima, logrado unos cuantos aplausos en el proceso. Esto
es lo que Moratinos y los suyos consideran un éxito. Asusta pensar a qué
llamarán fracaso.

http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/cuba-el-destierro-como-triunfo-55518/

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